lunes, 16 de febrero de 2009

La Importancia del Principio de Congruencia




A PROPOSITO DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL ESPAÑOL


Uno de los últimos fallos en materia penal del Tribunal Constitucional Español, en el cual se hace cargo del principio de congruencia, en sede de apelación, referido a la revisión de los hechos por el tribunal superior.

Baje el fallo


Hasta aquí no hay sino una reconsideración por la Audiencia de aspectos jurídicos de la calificación de los hechos. Ahora bien, aun cuando es cierto que el relato de los hechos probados efectuado por la Audiencia podría considerarse en alguna medida simplemente más detallado (así lo entiende el Fiscal), no puede obviarse que la Audiencia Provincial, tras aludir (en el mismo sentido que el Juez) a que el demandante había consumido bebidas alcohólicas, añade que las ingeridas “afectaban [a] su capacidad para conducir hasta el punto de constituir un peligro para el resto de los usuarios de la carretera”, precisando además los signos externos observados por los agentes en el demandante como indicativos de tal afectación. Pues bien, tal apreciación, que integra uno de los elementos fácticos del tipo penal por el que el demandante fue condenado, se realiza a partir de una nueva valoración de las declaraciones testificales de los policías intervinientes sobre los signos externos que observaron en el demandante de amparo, en cuanto reveladores de la ingestión y afectación por el alcohol, así como de las declaraciones del propio acusado (que califica de no racionales), deposiciones que el órgano judicial que emite la condena no ha presenciado y cuya adecuada ponderación exige la inmediación en su práctica.

En consecuencia la condena del demandante de amparo por la Audiencia Provincial no tiene su origen solamente en la corrección del criterio jurídico acerca de si el delito contra la seguridad del tráfico exige peligro concreto o abstracto para la seguridad de la circulación, pues en ningún caso puede decirse que la real afectación del demandante por el consumo de bebidas alcohólicas se encontrara presente en los hechos declarados probados por el Juez de lo Penal (ni siquiera integrándolos con los fundamentos jurídicos de la Sentencia), sino que se trata de un aspecto fáctico introducido ex novo por la Audiencia. Y además tal introducción no se realiza por deducción a partir de otros hechos declarados probados por el Juez, ni supone la corrección de un razonamiento empleado por éste para descartar tal deducción (casos en los que en principio cabría entender no vulnerado el principio de inmediación), sino que encuentra su origen en la valoración de declaraciones personales efectuadas en el juicio oral desarrollado ante el Juez de lo Penal.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Ministro (s) del Interior: “Asociar desempleo y pobreza con delincuencia es muy injusto”



No tenemos ningún indicador ni registro que diga que la gente que se queda sin empleo se dedique a cometer delitos, eso es absurdo desde todo punto de vista", sostuvo la autoridad.
El ministro (s) del Interior, Patricio Rosende, calificó de "injusto" asociar los últimos episodios de delincuencia a la crisis económica y el desempleo."Asociar desempleo y pobreza con delincuencia es una cuestión muy injusta porque no toda la gente pobre y desempleada se dedica a la comisión de delitos. No tenemos ningún indicador ni registro que diga que la gente que se queda sin empleo se dedique a cometer delitos, eso es absurdo desde todo punto de vista", dijo la autoridad a radio ADN.Aseguró que la delincuencia no ha aumentado, pero sí en las últimas semanas ha habido casos que revierte mayor espectacularidad."Hemos tenido, por cierto, un incremento en la espectacularidad de los delitos, pero uno tiene que ser muy categórico en esto: en los últimos dos años hemos registrado una disminución del número de delitos que se han cometido en Santiago, y esto es producto de la labor de prevención que se está haciendo a través de las policías", puntualizó.

martes, 10 de febrero de 2009

NUESTRA CORTE –QUÉ DUDA CABE- DESTACA POR LA CONTUNDENCIA DE SUS FALLOS


La Corte Suprema, enfrentada a una cuestión de Constitucionalidad, no menor, donde debía decidir entre la prohibición de informar -derecho a la honra y la privacidad-, sazonada con el principio de inocencia y acaramelado con la idea de “publicidad” del sistema; y la libertad de expresión, decidió, adivinen????

1-. Decidir por la honra y la privacidad, fundamentando además con el sentido de la presunción de inocencia??? Nooo!

2-. Decidir por la honra y la privacidad, sin embargo, matizando que ésta, una vez realizada la acusación debe ceder en pos de la libertad de expresión. Y que la presunción de inocencia no juega porque, la idea de no tratar a alguien como culpable previamente al juicio es una cuestión procesal y no “de la vida”??? Noooo!!!

3-. Decidir por la libertad de expresión, entendiendo que la honra y la privacidad no se afectan en el solo hecho de informar, y que, en cambio, durante el proceso la defensa puede demostrar la inocencia del imputado???? Noooo!!!

4-. Ponderar ambos derechos en colisión, decidiendo, en razón del caso concreto que, por el delito que se trata, la profesión del imputado, la necesidad especifica de una mayor transparencia, se permite la difusión únicamente de los datos personales y la profesión del imputado, pero no aquellos mas sensibles de su vida privada ni de sus familiares??? Qué??? Qué es ponderar, para qué sirve??? Nooo!!!!

5-. Terminar la cuestión por secretaria y, como el imputado ya fue condenado, haa, entonces no hay nada que resolver???? Siiiii!!!!. Nuevamente la Corte es contundente con sus fallos.


vea el fallo
Santiago, nueve de febrero del año dos mil nueve. No ha lugar a los alegatos solicitados en el otrosí de fojas 198. Vistos y teniendo además presente: Que siendo de público conocimiento que en el asunto penal a que se refiere el recurrente de apelación se ha dictado sentencia condenatoria en contra de Pedro Toledo Barrera y se encuentra terminado, por lo que este recurso ha perdido oportunidad, se confirma la sentencia apelada de veintiocho de octubre pasado, escrita a fojas 160. Regístrese y devuélvase, con sus agregados. N°7391-2008. Pronunciado por la Sala de Verano, integrada por los Ministros Sr. Milton Juica A., Sr. Jaime Rodríguez E., Sra. Gabriela Pérez P., Sra. Sonia Araneda B. y Sr. Carlos Künsemüller L. Santiago, 09 de febrero de 2009. Autorizada por la Secretaria subrogante de esta Corte Srta. Francisca C. Arteaga Smith.

RELATORES PARA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN DE LA ONU Y DE LA OEA MANIFIESTAN PREOCUPACIÓN POR SEÑALAMIENTOS DE ALTAS AUTORIDADES DEL GOBIERNO COLOMBIANO



Ginebra – Washington, D.C Febrero 9 de 2008–– El Relator de las Naciones Unidas (ONU) para la Libertad de Opinión y Expresión, Frank La Rue, y la Relatora Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Catalina Botero, manifestaron su preocupación por las recientes declaraciones de altas autoridades del gobierno de Colombia en contra del periodista Hollman Morris.
De acuerdo con la información recibida, el 2 de febrero de 2009 Morris, en su condición de periodista, asistió a la liberación de cuatro rehenes en un campamento clandestino de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el departamento del Caquetá. Además de otras declaraciones de altos funcionarios del gobierno, el 3 de febrero de 2009 el Presidente de Colombia, Álvaro Uribe, señaló en una rueda de prensa que Morris “se [escudaba] en su condición de periodista para ser permisivo cómplice del terrorismo, […], una cosa son aquellos amigos del terrorismo que fungen como periodistas, y otra cosa son los periodistas”. El mandatario añadió que Morris, “[se] aprovechó […] de su situación de periodista, […] e hizo una fiesta terrorista en un sitio alternativo al de la liberación del soldado y de los policías, el pasado domingo”. Los relatores de la ONU y de la OEA no han tomado conocimiento de prueba alguna que vincule al periodista con actividades criminales. Luego de las declaraciones de las autoridades, Morris habría recibido varias llamadas amenazantes. En anteriores oportunidades, el periodista tuvo que salir del país por la existencia de graves amenazas contra su vida. Morris es beneficiario de medidas cautelares ante la CIDH desde 2000. En los últimos años, los relatores para la libertad de expresión de la ONU y de la OEA han manifestado reiteradamente su preocupación por los señalamientos por parte de altos funcionarios del Estado colombiano contra organizaciones de derechos humanos y periodistas críticos del gobierno. En 2004, con ocasión de su visita oficial para evaluar la situación de la libertad de expresión en Colombia, el relator de la ONU exhortó al gobierno, “a adoptar medidas concretas para evitar la estigmatización, especialmente por parte de sus altos funcionarios y la polarización de opiniones, dos elementos que envician el debate político y menoscaban el ejercicio del pluralismo” (E/CN.4/2005/64/Add.3). En 2005, el relator de la OEA, luego de tomar nota sobre las declaraciones de altos funcionarios estatales que estigmatizaban a defensores de derechos humanos y periodistas críticos del gobierno, señaló que, “visiones excluyentes de este tipo generan una gran desconfianza y una actitud polarizante que no contribuye a la creación de un entorno que permita el desarrollo de la libertad de expresión” (OEA/Ser/L/V/II. Doc.51). Tal como lo ha señalado la CIDH, este tipo de señalamientos no sólo incrementa el riesgo al cual se ven sujetos quienes ejercen la actividad periodística o defienden los derechos humanos, “sino que podría sugerir además que los actos de violencia destinados a acallarlos de alguna forma cuentan con la aquiescencia del gobierno” (OEA/Ser.L/V/II/122. Doc.5 rev.1). En la presente oportunidad, La Rue y Botero reiteraron las recomendaciones de sus predecesores frente a la existencia de declaraciones de las más altas autoridades del gobierno, “que ponen en mayor riesgo la vida y la integridad personal de los periodistas y defensores de derechos humanos, y que generan un efecto amedrentador y de autocensura en Colombia”. Los relatores señalaron que los funcionarios públicos, especialmente los que ocupan las más altas posiciones del Estado, tienen el deber de respetar la circulación de informaciones y opiniones, incluso, cuando éstas son contrarias a sus intereses y posiciones. En este sentido, deben promover de manera activa el pluralismo y la tolerancia propios de una sociedad democrática. Finalmente, los relatores para la libertad de expresión de la ONU y de la OEA recordaron al Estado colombiano la obligación de proteger los derechos humanos de todas las personas y, en particular, de quienes se encuentran en situación de riesgo extraordinario, como los periodistas o defensores de derechos humanos que han sido objeto de amenazas o que cuentan con medidas de protección. En estos casos, “el Estado no sólo debe ejercer diligentemente su deber de garantía, sino que tiene que evitar incrementar el nivel de riesgo al cual estas personas se encuentran expuestas. Recordamos una vez más al Estado colombiano que los altos funcionarios del gobierno deben abstenerse de emitir declaraciones públicas que estigmaticen a los periodistas críticos y generen un ambiente de intimidación que afecte la libertad de expresión en el país. Esta obligación es particularmente importante en un contexto de polarización y conflicto armado interno como el colombiano”, apuntaron La Rue y Botero.


Fiscales de la Zona Occidente se burlan en Facebook de imputados de bajos recursos












Al menos cuatro perseguidores, un defensor en ejercicio y un funcionario judicial, entre otros, son parte de "Lokito...oye!!!, ey (sic), tú... si, tú... pídete un amparo socio" un grupo en el sitio de redes, donde con tono irónico, aseguran que para conseguir la libertad en la Corte hay que tener parientes políticos y gastar altas sumas de dinero. El hecho fue considerado por abogados, fiscales, jueces y activistas contra la discriminación como un hecho "grave", viniendo de funcionarios públicos.




Por Jorge Molina Sanhueza



Un acto de discriminación y burla hacia los imputados de bajos recursos es lo que hacen cuatro fiscales de la Zona Occidente en un grupo de Facebook, que utiliza para identificarse el mismo logo del ya ampliamente criticado "pitéate un flaite", según reveló un perseguidor a El Mostrador.
Ricardo Sobarzo, Robinson Arriagada, Beatriz Silva y Marisa Navarrete -la misma que ha llevado el caso ADN- se agregaron a "Lokito...oye!!!, ey (sic), tú... si, tú... pídete un amparo socio", creado por Rodrigo Paredes Belmar, un funcionario del Ministerio Público.
Esta "idea digital" apareció luego que la Corte Suprema revocara hace algunas semanas la prisión preventiva de dos ejecutivos de la firma Braun, detenidos por la responsabilidad que le cabe en las muertes producidas por el suplemento alimenticio mal rotulado ADN y la modificara por arresto domiciliario, donde los abogados de los ejecutivos usaron la llamada "acción constitucional de amparo" para lograrlo.

La acción constitucional de amparo no es un recurso que anula una formalización hecha por el Ministerio Público, pero permite que los tribunales superiores revisen las medidas cautelares como la prisión preventiva.
De hecho, cuando la Fiscalía estima que no se cumplió el requerimiento de que un imputado pase un tiempo tras las rejas mientras dura la investigación, tiene el derecho de apelar, chance otorgada por las últimas modificaciones de la llamada agenda corta, que otorgó más poder el organismo perseguidor en detrimento de las garantías que supuso desde un principio la reforma.
Llama la atención que funcionarios de este rango, que son los responsables de sostener la acción penal pública, hagan sornas de este tipo, tomando en consideración que sólo en 2008 hubo 300 personas detenidas que luego fueron declaradas inocentes.
La discriminación en el tapete
Una serie de abogados del foro fueron consultados por el sitio en Facebook, y calificaron de "impresentable" el hecho, aunque prefirieron no hablar públicamente, aduciendo que podrían enfrentar problemas con sus causas.
Para el activista antidiscriminación del Movilh, Rolando Jiménez, el asunto es grave: "Cuando un grupo de fiscales que son pagados por todos los chilenos usan imágenes discriminatorias, lo único que hacen es contribuir a la mala percepción que tiene la ciudadanía de la justicia y sus distintas ramas".
"Esperábamos que con la reforma procesal penal se diera un mejoramiento cualitativo con los temas de discriminación, pero nos hemos ido dando cuenta de que los fiscales usan la ley de forma conservadora, por lo que no me extraña que un grupo de fiscales haga eso y discrimine al sector de la población con la que le corresponde trabajar, lo que además cuestiona su idoneidad para hacer justicia con los más pobres", resaltó Jiménez.




En todo caso no sólo hay fiscales en la lista, también figura Rodrigo Catrifil, un defensor en ejercicio. Este diario solicitó a la Defensora Nacional, Paula Vial, un pronunciamiento sobre el tema, pero la funcionaria explicó que previamente pidió informe al aludido. En su respuesta este último reconoció haber formado parte del grupo, pero aseguró que lo hizo sin pensar, como se suma a otra serie de iniciativas digitales de Facebook. Vial aseguró que si bien no apoya la iniciativa ni los términos en que se planteó, confía en la explicación entregada por su subordinado.
Entre los comentarios que aparecen en la página se asegura que los imputados -ojalá- no sean patrocinados por abogados de Defensoría Penal Pública, y que contraten a "grandes abogados" para ser liberados, ya que de lo contrario no lograrán salir en libertad ni menos que se les consideren rebajas en las penas, porque para ello hay que ser "pariente de un político".
El pataleo
La imagen del "pitéate un flaite" que usan estos fiscales en Facebook, fue duramente criticada en 2005 cuando Radio Carolina tenía un espacio del mismo nombre, el cual, luego de un recurso de protección presentado por la diputada Carolina Tohá, fue sacado del aire por su tono abiertamente discriminador y por llamar "simbólicamente" a la violencia activa contra determinado tipo de personas que reunieran las características descritas en el programa.
Si se considera el "tenor literal" de la palabra "flaite" -como suelen decir los abogados- en un breve recorrido en internet se puede observar que las expresiones van desde "germen", "delincuente", "antisocial", "picante", "indecente", "ladrón", "escoria", entre muchos otros de alta connotación negativa.
Lo anterior se suma a las críticas que en el último tiempo han recibido los fiscales, quienes han sido severamente cuestionados por imputar a personas que luego se ha comprobado eran inocentes, generándose una polémica porque los perseguidores acusan a Carabineros de estos hechos y viceversa.
En el mundo judicial es recurrente escuchar que uno de los grandes problemas que afecta a los fiscales es que se les otorga un bono por cumplir metas de gestión. Esto los obliga a resolver casos en poco tiempo y archivar rápidamente los que no tendrán resultados concretos en el corto plazo.
Medir con la misma vara
Este medio consultó a distintos jueces respecto del hecho, quienes vieron las imágenes del Facebook. Algunos, la minoría, estimaron que era un "juego", mientras que otros señalaron que si se midiera a magistrados con la misma vara -"aunque fuera en broma", dijo uno de ellos- de seguro recibirían sanción de sus superiores, atendida la discriminación y la "afectación de su fuero interno", hecho cercano a la inhabilidad y falta de idoneidad para resolver causas que estén bajo "su ministerio".
"Espero que el Ministerio Público tome alguna medida de acuerdo a la gravedad de la falta en que se ha incurrido, para que el tratamiento hacia las autoridades encargadas de perseguir los delitos que puede derivar en libertad o prisión de las personas, sea igual para los fiscales que para los jueces", dijo uno de los dirigentes de la Asociación Nacional de Magistrados que pidió no revelar su identidad.
Este medio intentó obtener una versión en la Fiscalía Nacional a través de su área de comunicaciones, pero se indicó que no se harían comentarios. Sin embargo, los perseguidores recibieron un tirón de orejas y anularon inmediatamente el grupo en Facebook.



miércoles, 4 de febrero de 2009

Inocentes que fueron condenados

En el Link de abajo puede verse el reportaje de TVN del espacio "Crónica" donde aparece, entre otros, el fiscal Leiva sosteniendo que una absolución no es lo mismo que una inocencia.

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lunes, 2 de febrero de 2009

Entrevista a Zaffaroni




El Palacio de Tribunales está desierto. La feria judicial se llevó por un mes, como sucede en enero, ese enjambre de hombres encorbatados y de mujeres uniformadas con tailleur.
Tampoco está esa música funcional (o disfuncional) que forman los murmullos, los tacos de los zapatos, las toses, el roce de las ropas en los cuerpos. No están tampoco los jueces. O, al menos, no están todos. En el cuarto piso, en la Corte, hay vida.
Eugenio Zaffaroni no recibe a Enfoques como uno de esos hombres encorbatados tan típicos de este edificio, sino vestido con una tropical guayabera blanca. Hasta en eso este prestigioso penalista se diferencia del gris de las paredes de Tribunales, pero, en rigor, no solamente en eso.
Es uno de los mejores defensores del garantismo en un país en el que no compartir la doctrina de la mano dura contra el delito parece un pecado. Es una de las personalidades que renovó e independizó un tribunal desprestigiado por el menemismo. Es un exponente del "progresismo" (aunque él pone en duda el significado de esa categoría) que comparte mucho de lo hecho por el kirchnerismo, pero que no dudó en decirle públicamente a Néstor Kirchner que se equivocaba por haber criticado a los jueces que liberaban a delincuentes reincidentes en el delito.
Es, al mismo tiempo, un hombre muy criticado en algunos sectores por haber sido juez en la última dictadura, a pesar de haber hecho su autocrítica ("Toda la gente de mi generación [estaba habituada] a ver como normal lo que era anormal", afirmó en su momento a manera de descargo).
En la entrevista con LA NACION, y cuando la policía bonaerense está otra vez en la mira, habló en contra de las "autonomizaciones policiales". "Llega un momento -dijo- en que tienen su propia fuente de recaudación, sus propios controles de calidad, sus propias sanciones, su formación de cajas y, finalmente, se cae en procedimientos ilícitos y en la comisión de delitos".
En este sentido, Zaffaroni criticó al gobernador Scioli: "Daniel se equivocó en el modelo. Le dio nuevamente autonomía a la policía, y ése es el problema. Cuando la autonomizás, se descontrola".
Además, se quejó de que "en la Argentina todos los problemas se judicializan", consideró que "los políticos están presos de los medios (de comunicación)", advirtió que "no se puede subir el número de presos al infinito" y, en referencia no sólo al actual gobierno, aseguró: "En el ámbito oficial a nadie le interesa la seguridad".
-Hay alguna fantasía de que el inminente fallo de la Corte sobre tenencia de droga para consumo personal llevará a legalizarla. ¿Es así?
-No sé si es tan inminente ni cómo vienen los votos. Pero el sentido del fallo es igual a la jurisprudencia que rigió desde 1984 hasta 1990. Es decir, no es punible la tenencia de una cantidad razonable para el consumo propio, y que por la cantidad, forma de uso, etcétera, no ponga en peligro bienes jurídicos de terceros, ni sea promotora del uso. En casi ningún país eso es delito. Aquí es una excepción. Incluso en nuestros países vecinos no está penado. No se trata del incentivo del uso. Simplemente no criminaliza al usuario, que es otra cosa.
-¿Y de qué manera puede ayudar a luchar contra el paco, por ejemplo?
-Va a tener una incidencia importante. No es que mueva el eje de la política criminal, pero va a ahorrar esfuerzos inútiles. No nos interesa penar consumidores, que ni siquiera son adictos y son la gran mayoría. Sí nos interesa que todos los cañones se concentren sobre el tráfico. Hay un desperdigamiento total de esfuerzos. Tenemos llenos los juzgados federales de procedimientos de esta naturaleza, y, en realidad, no sirven para nada, no sirven para controlar el uso de tóxicos. Debemos concentrar los cañones en los traficantes. Y particularmente en el paco. Toda la política prohibicionista en el mundo ha llevado a resultados altamente negativos en los últimos 30 o 40 años. Ha generado muchos más muertos la lucha económica detrás de los tóxicos prohibidos que lo que genera el propio tóxico prohibido. Pero esto es una política de tipo mundial. Es muy difícil, casi imposible, ganarle a un tráfico de drogas por vía penal. Uno se pone delante de organizaciones que lo barren con cañonazos de dólares, o de plomo. En el caso del paco, uno no se está enfrentando con un cartel internacional. El paco es una cosa casi artesanal y ahí sí a la batalla la podemos ganar. Esa batalla es importante porque en este momento hay una emergencia. En definitiva, si hay un abuso y una dependencia, cualquier tóxico destruye, pero, neurológica y físicamente, a lo largo de años. El paco destruye en meses. Pero es una batalla que se puede ganar.
-Usted es autor de una frase impactante: "No hay distribución de tóxicos sin connivencia oficial". ¿Qué repercusión tuvieron esas palabras en el Estado, entre los funcionarios, en la propia policía?
-No estoy hablando de algo concreto sino de algo que es una ley criminológica. Ha sido una temática de congresos y de eventos. El llamado crimen organizado es criminalidad de mercado en todas sus manifestaciones, sea tóxicos, armas, personas, sea lo que sea, y esta criminalidad ocupa agujeros de mercado: cuando un producto tiene una altísima rentabilidad, se corre el riesgo de prestar un servicio ilícito paralelo. Y no hay ninguno de esos servicios ilícitos paralelos que funcione sin convivencia de algún nivel estatal. No digo que sea de la cúpula. Si se autonomiza alguna agencia del Estado, puede ser incluso la connivencia de niveles bajos de la agencia.
-Insisto: ¿nadie que se desempeñe en el Estado lo llamó por esos dichos?
-No. Esta es una regla general que la conocemos todos. Depende del grado de control que se tenga de las propias agencias. Hablamos en contra de las autonomizaciones policiales. La autonomización policial es un fenómeno común, algo que es el abecedario de la evaluación criminológica en América latina. Si se permite que una policía se autonomice, se autonomice, se autonomice, llega un momento en que tiene su propia fuente de recaudación, su propia fuente de sanciones, sus propios controles de calidad conforme a la rentabilidad, su formación de cajas y, finalmente, se cae en procedimientos absolutamente ilícitos y en la comisión de delitos. Y esto lo vemos en toda América latina, en distintos niveles. Hay algunas policías que están controladas. Pero hay otras que generan escuadrones de la muerte. Esto es un fenómeno de carácter general en la medida en que no tenemos un modelo de policía y un control. Y ambas cosas hay que hacerlas especializando a los policías, mejorando las condiciones laborales, permitiéndoles incluso que discutan las condiciones laborales horizontalmente, con organizaciones sindicales. Lo cual permite crear una conciencia profesional. Y descubriendo funciones en la especialización. Hay una política cuya línea se baja desde algunos sectores de Estados Unidos hacia toda América latina para que se unifiquen las policías... Hay que hacer lo que hace Estados Unidos, pero no lo que nos dice: ellos tienen más de 2000 policías. No las unifican. Tienen policías de condado, de estados, federales. Una policía unificada es una policía muy fuerte que se autonomiza muy fácilmente y a la que después no la controla nadie. Ese es el problema.
-Pensaba en los problemas que tiene el gobernador Scioli con la policía bonaerense. Y cómo en la provincia se ha pasado cíclicamente de una política de purgas y de reformas profundas a una de mayor tolerancia y negociación con la corporación policial. Ninguna funcionó. ¿Qué hay que hacer?
-Daniel (Scioli) se equivocó en el modelo. Me parece que se dejó llevar por la idea de que el control de la policía obstaculizaba la lucha por la seguridad. Y autonomizó la policía de nuevo. Ese fue el problema. Y cuando la autonomizás, se descontrola. Ese el error político que cometió. Por suerte, la advertencia llegó sin ningún muerto. Felizmente.
-¿Hay presiones del Gobierno sobre la Corte?
- No, es bastante difícil presionar a la Corte porque la característica de este tribunal, no digo que sea mejor o peor que otras, es que somos siete personajes y es muy difícil aquí adentro obtener cuatro votos, o tener la mayoría. Justamente nos critican por la disparidad de votos, de fundamentos. Bueno, es el precio del pluralismo. Estoy muy satisfecho de integrarla. Estuve en otros tribunales colegiados y nunca me sentí tan cómodo como acá. Somos siete personalidades diferentes, con biografías distintas, trayectorias, especializaciones y experiencias diferentes, y eso es lo positivo. La imparcialidad no se puede obtener en el Poder Judicial si no es a través del pluralismo. Y esta Corte es plural. Quien vea cómo votamos se da cuenta. No hay bloques.
-Varias encuestas marcan que la imagen de la Justicia y de los jueces no es buena. La gente no confía en ustedes. ¿Por qué sucede esto?
-Hay un fenómeno mundial en eso, al margen de los defectos o inconvenientes que pueda haber en cada país. Es un producto de la globalización. En rigor, lo que sucede es que los poderes puramente políticos de los Estados tienen muy poco espacio para tomar medidas que impliquen reformas de tipo estructural. Los gobernantes se convierten en administradores más que en gobernantes. Por imperio de una estructura de poder planetaria, que les va cortando el espacio. Al no poder instrumentar reformas estructurales, hay una cantidad de problemas básicos importantes que no se resuelven, no en los ámbitos estrictamente políticos. Y entonces se tiende a judicializar todos los problemas. En Italia a esto lo llaman "justicialismo" (se ríe). Es judicializar todo. Naturalmente, el Poder Judicial no tiene capacidad para resolver los conflictos que deben ser resueltos en los ámbitos especialmente políticos. Pero si los poderes judiciales asumen eso, alimentan un poco su narcisismo y quieren resolver todo, el obvio fracaso que implica la incapacidad institucional para resolverlo los desprestigia todavía más. Hay otro factor, que también es internacional, que es la política de las administraciones republicanas de los Estados Unidos, que pasaron del Estado de bienestar al Estado penal, y entonces cada garantía que haga valer un juez, cada límite al poder punitivo del Estado que quiera poner un juez, lleva a que se vaya considerando a los jueces como aliados de los delincuentes, como encubridores. Esta es otra de las batallas que se dan a nivel mundial y que repercute acá. Pero muchos de los fenómenos nuestros son internacionales. Acá les agregamos el dato folclórico, la salsa criolla.
-Más allá del debate por el garantismo, culturalmente están instalados ciertos valores que apuntan a endurecer las penas...
-(Interrumpe) No creo que esté instalado culturalmente en la Argentina. Los argentinos nunca fuimos batidores. Insisto: es resultado de una campaña mundial, la quiebra del Estado de bienestar, del welfare state, quecrea inevitablemente una sensación de inseguridad. Todo aquello que uno tenía seguro, el curso de la vida, la carrera, el trabajo, la salud, se resquebraja y crea una enorme sensación de inseguridad. ¿Cómo se compensa esta sensación? Mostrando que la principal amenaza que hay es el delito común. Y entonces se pasa a un sistema cada vez más represivo. Este es el fenómeno norteamericano. El cambio de modelo en Estados Unidos, que comienza a fines de los años setenta, termina teniendo un número de presos increíblemente alto. Ya pasaron de los dos millones de presos, y hay otros tres millones controlados por probation , un modelo de reproducción de delito que ha generado y que ha provocado una enorme industria, una enorme demanda de servicios que tiene incidencia sobre los índices de desempleo. No sé cómo Obama va a desarmar esto, pero no se puede seguir subiendo el número de presos al infinito. Estados Unidos ha pasado a ser el país con más alto índice de prisionización del mundo. Pasó a Rusia, por lejos, cuando siempre era la campeona en esto. Y esto no tiene nada que ver con la frecuencia criminal. De cada 20 negros de entre 20 y 30 años, uno está preso. No conozco el porcentaje de hispanos, pero son las minorías las que alimentan esta población penal. Si uno controla cinco millones de personas con el sistema penal, tiene una demanda de servicio de por lo menos otros cinco millones de personas. Si de cada uno que presta servicio depende el viejo, un chico, una mujer, hay 10 millones de personas, un 5% de la población, alimentado por el sistema penal. Esto es una locura, pero esta empresa necesita tener también su publicidad. Acá no podemos copiar el modelo porque se necesita una inversión presupuestaria loca. Hasta ahora, a Estados Unidos no le importaba su déficit presupuestario. Ahora no sé lo que va a pasar, pero sí recibimos la propaganda del modelo.
-¿A qué se refiere?
-La propaganda del modelo a través de comunicadores sociales que imitan a los comunicadores de ellos, que tienen un singular éxito. Si uno toma la "caja boba" para incentivar el sentimiento vindicativo de la población, va a tener éxito. Si todos los días, a través de la "caja boba", hacemos zapping y vemos diez homicidios en todas las series. Si cada serie televisiva indica que el héroe es aquel que pasa por encima todos los límites de la ley, y entonces tiene un singular éxito, y el que respeta los límites de la ley es un idiota que obstaculiza al héroe. Si cada héroe es un psicópata que no tiene miedo, todo eso va generando...
-Discúlpeme, pero la violencia y el crimen existen más allá de la TV. Al mismo tiempo, hay declaraciones que apuntan a que son los jueces los que no actúan. La presidenta Cristina Kirchner dijo que "la policía detiene y la Justicia libera y libera", y el propio titular de la Corte, Ricardo Lorenzetti, habló de que "no puede haber una puerta giratoria para los delincuentes". ¿Son posturas demagógicas o realistas?
-Los políticos están presos de los medios. Es el gran problema. En la medida en que uno enfrenta el discurso vindicativo, un discurso que es dominante, único en los medios, está claro que hoy no son los políticos los que controlan los medios, como en las dictaduras de entreguerra, de Stalin, Hitler, Mussolini... No, hoy son los medios los que controlan a los políticos. O se montan sobre el discurso o siguen el discurso por temor, y lo más grave es que legislan por temor o por oportunismo. Es grave. Si usted analiza la legislación penal, descubrirá que hemos destruido el Código Penal. No lo tenemos. Tenemos escombros del Código Penal. Porque en un momento fue el viejo Código, conservador, pero muy bien hecho. Eso se ha destruido totalmente. Ahora nadie sabe en la Argentina cuál es la pena máxima temporal privativa de libertad. Puedo decir cualquier cosa, cinco años, 37 años y medio, o 50 años, y cualquiera de las tres respuestas va a tener un fundamento legal. El político está preso del medio. Lo sé por experiencia: si uno trata de enfrentar este discurso dentro de un partido político lo que te dicen es: "Callate".
-Los políticos tienden a hacer y a decir lo que quiere escuchar la gente.
-La política se ha hecho mediática. Hoy, no tiene una base territorial en la que haya una comunicación directa con la gente. Y los dirigentes están presos de ese discurso único.
-No se ganan elecciones diciendo lo que nadie quiere escuchar...
-Ese es el problema. Soy de otra opinión. Creo que la gente premia la coherencia. La política mediática tiene un grave inconveniente: es una política-espectáculo y lleva a que cada político se convierta en un actor o en una actriz. Y nadie es Sir Laurence Olivier las 24 horas del día. Se les nota y allí se produce un retraimiento de la gente respecto de la política. A la larga, el mejor negocio político es ser coherente.
-Lo que sí parece cierto es que el endurecimiento de la legislación que se produjo tras la irrupción de Juan Carlos Blumberg no mejoró los índices de inseguridad en el país...
-Ni lo va a mejorar. Lo único que hace es destruir... Un Código Penal es un instrumento para hacer sentencia. Y con esta política mediática los políticos se han tomado la costumbre de mandar mensajes a través de las leyes penales, que son los mensajes más baratos. Hoy tenemos que hacer sentencia con un montón de telegramas viejos, no con un montón de leyes racionales.
-¿Por qué la mano dura está de moda y el garantismo es mala palabra?
-No lo sé... Lógicamente, para todo lo que fueron las administraciones republicanas, desde Reagan hasta ahora, la expresión garantismo era un obstáculo para el establecimiento del Estado penal. Si uno lo analiza ideológicamente, en términos más claros, la esencia de la función judicial es proveer de garantías, garantizar el espacio de autonomía del artículo 19 de la Constitución. ¿Quién está contra las garantías? Claro, todo autoritarismo, totalitarismo, ha estado contra las garantías. ¿Estos tipos son autoritarios, totalitarios, nazi fascistas, stalinistas? No, porque el autoritarismo de esta época que genera este Estado penal es un autoritarismo cool , decadente. No es el de los viejos totalitarismos de entreguerra, con paradas militares, uniforme, bandera, canciones. Es gris, como una especie de lo que Teilhard de Chardin llamó una huelga de la noósfera, una huelga de la inteligencia. No hay una coherencia ideológica. Tampoco hay un discurso antigarantista, sino publicidad. El nazismo, el fascismo o el stalinismo tenían tipos fabricando discursos. Delirantes, absurdos, inhumanos. Hoy, no hay discursos sino publicidad. Es como en la TV cuando ves a alguien disfrazado de odontólogo que te recomienda un dentífrico. Disfrazan a alguien de criminólogo y lo hacen decir cualquier estupidez...
-Usted es muy crítico de los medios de comunicación en materia de informes sobre la inseguridad. Los calificó de demagógicos. ¿Piensa que no hay que informar sobre los crímenes?
-Una cosa es informar y, otra, un canal que transmita los muertos las 24 horas, todos los días. Uno pone el canal y tiene que ir a lavarse las manos de sangre... Pero me pregunto si en los ámbitos oficiales de toda la vida a alguien le interesa realmente la seguridad. El problema de la seguridad. Y tengo la sospecha de que no. De que realmente no hay una política de seguridad. No me refiero a este gobierno. Este es un fenómeno de los últimos 25 o 30 años que explota y por el cual parece que la única amenaza que tuviéramos fuera el delito. ¡No tenemos más amenazas! Después, un día nos encontramos con que no tenemos más cuentas bancarias, pero eso es un accidente. Las amenazas son los delitos...
-Usted dijo que cada país elige políticamente el número de presos que quiere tener. ¿Cómo es eso?
-Siempre es una decisión política. Cada país tiene el número de presos que se le da la gana. Nadie duda de que, en los delitos graves, todos tienen que ir en prisión preventiva, pena privativa de libertad, etc. En los delitos leves, muy leves, tampoco hay dudas. Pero en el medio, el poder político elige. Y no lo hace por las penas. En América latina, todo el sistema penal está invertido, con más presos provisorios que condenados, pero lo que hace subir o bajar el barómetro es la legislación sobre prisión preventiva. El error cometido en la provincia de Buenos Aires con la reforma procesal de la legislación excarcelatoria aumenta el número de presos. Así se generan problemas muy serios, revientan las cárceles, hay motines, se pone en peligro al personal penitenciario. Es otro error de Daniel [Scioli]. Tiene la mejor de las intenciones, pero se equivoca técnicamente. No es el camino técnico. Así no van a mejorar las condiciones de seguridad. En definitiva, uno no va a excarcelar a un violador múltiple, a un homicida. Se excarcela a un chorrito. ¿Qué ganás con tenerlo adentro? La prisión es muy cara. Busquemos alternativas de control en libertad...
-Obviamente, la sensación que tenemos todos es que estaríamos más seguros con más presos en las cárceles...
-Estaríamos seguros si toda la población estuviera presa. El problema es que perderíamos toda seguridad (se ríe). ¿Quién controla al director de la prisión? Ese es el asunto. El máximo de seguridad nos lleva a la destrucción total de la seguridad (risas).
-A usted, que es progresista...
-No sé qué es el progresismo (risas). Está un poco en crisis...
-¿El Gobierno es progresista?
-Bueno, sería una opinión política... Sí ha hecho cosas que antes no se habían hecho. No sé si es suficiente. Si por progresismo entendemos tratar de aumentar el bienestar de la gente, tratar de bajar los niveles de desigualdad, que no se nos mueran de hambre los jubilados y ese tipo de cosas, y bueno? algo se ha hecho. Partimos de una crisis de 2001 que conmocionó y creí que íbamos a tardar 15 años en salir. En ese sentido, las medidas económicas no son descabelladas. Pueden ser discutibles, pero no hay medidas suicidas. No sé si esto es suficiente pero que ha hecho, ha hecho.
-Usted dijo que se iría de la Corte. ¿A qué se va a dedicar?
-Me voy a ir, pero no en forma inmediata.. Tampoco me voy a quedar muchos años. Quiero volver a la vida académica. Cada uno tiene una autopercepción. Y la mía ha sido siempre la de académico, no otra. Y cuando noto que una institución me empieza a comer, mejor me voy (risas)
-¿Volvería a la política?
-No. Volvería a la política momentáneamente, en forma transitoria. Si se abriese un espacio de reforma constitucional, por ejemplo, ahí me gustaría volver.
-¿Para qué?
-Tenemos que cambiar la forma de gobierno e ir a un sistema parlamentario. Es la única garantía de evitar catástrofes. Una crisis en un sistema presidencialista, que baje un presidente, es una catástrofe. En un sistema parlamentario, es una crisis política. Punto. El sistema no sufre.
-¿Cree que la dirigencia política puede acompañarlo en esta propuesta?
-Hay políticos que la comparten, pero nadie me dice que no. Igual, hay un serio prejuicio nuestro porque creemos que la Constitución es la bandera, la escarapela, el Himno. No, la Constitución es un instrumento y es perfectible. Ya vimos los resultados que dan los sistemas presidenciales. En América latina llevamos 25 años de gobiernos constitucionales sin un golpe de Estado, salvo el autogolpe de [Alberto] Fujimori, pero tenemos 20 presidencias interrumpidas, con 20 catástrofes, algunas con muertos. Eso nos tiene que enseñar a pensar qué nos está pasando institucionalmente. Y terminar, además, con la reelección, la "re-re", la "re-re-re". Basta. Vayamos a un sistema parlamentario, en que un señor que quiere ser primer ministro porque tiene mayoría, lo va a ser. Y el día que perdió la mayoría, aunque se quiera quedar diez, doce, quince años...
-Así tampoco un marido podría intentar dejar a su mujer en el poder...
-No sería necesario. Cuando perdió la mayoría, la perdió, y sabemos que tenemos un Poder Ejecutivo fuerte, que tiene el Poder Legislativo atrás. Que no tiene que negociar, comprar votos ni hacer cosas raras. Es mentira que el presidencialismo sea fuerte. Lo es en tanto tenga mayoría parlamentaria. Cuando no la tiene, ¿qué hace? Subestimar al Congreso y pasarle por encima, o negociar. Esa fortaleza no la veo. Nadie puede decir que nuestro gobierno sea más fuerte que el de Alemania.
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Mano a mano
No se lo vio cómodo cuando debió hablar sobre qué hace en su tiempo libre. Pero, en el resto, se movió como pez en el agua. O seguramente como él mismo en el agua de la pileta de barrio en la que suma 10 kilómetros semanales. Por lo que pude comprobar en los reportajes que le hicieron, todos los periodistas le preguntamos más o menos las mismas cosas. Podemos ser todos poco originales o, también, quizá coincidamos en querer saber qué le pasa por la cabeza al hombre que, en la Argentina, es el enemigo público número uno de los que piden mano dura contra la inseguridad, cárceles abarrotadas de delincuentes y menores que puedan recibir las mismas penas que los adultos. Lo cierto es que Eugenio Zaffaroni no pierde la docencia (ni la paciencia), apela a su mejor faceta docente y esgrime argumentos que, en muchos casos, son contundentes, aunque se lleven de patadas con lo que piden muchos argentinos en la calle, en los taxis o en los shoppings, sobre todo si fueron víctimas de algún delito. Cuando me recibió, su despacho de la Corte estaba a tono con la temperatura asfixiante de la ciudad. Es que no soporta el aire acondicionado. Cuando, además, me confesó que coleccionaba cactus, la asociación fue demasiado obvia. Zaffaroni parece disfrutar de predicar en el desierto, dando vueltas y vueltas para intentar encontrar un oasis. Sólo así se entiende que anuncie que se irá de la Corte, el lugar al que todos sus colegas quieren llegar y del que no se irían ni por la promesa del mejor espejismo.
En clave personal
Tiempo libre. "Lo que hago es nadar. En una pileta del barrio. A veces, en la Facultad de Derecho. Hago unos 10 kilómetros semanales en el agua. En realidad, trabajo bastante. No he dejado la actividad académica y sigo escribiendo artículos. Ahora estoy corrigiendo una traducción del Anti-Hobbes de Feuerbach. En enero siempre me quedo para trabajar. Es un lindo mes para poner al día todo y empezar cero km el primero de febrero. Pero el tiempo libre que tengo se lo dedico al chow-chow, mi perro, y a los cactus. Hace muchos años que colecciono cactus y tengo el balcón lleno."
Lecturas, música, cine. "Leo, sobre todo, cosas que me interesan mucho de la historia contemporánea. Ahora estoy leyendo La razón populista , de Laclau. No lo había leído. Y, paralelamente, un librito de Kelsen sobre Nüremberg. En materia de música, me gusta la música popular latinoamericana. Escucho mucha música brasileña. El tropicalismo, Caetano, Maria Bethania. Al cine voy poco. Me gusta, pero no tengo tiempo. En mi casa tampoco miro DVD."
Tres razones para escucharlo
Conocimiento Zaffaroni es un penalista reconocido en nuestro país y en todo el mundo. Escribió más de 24 libros, entre los que se destaca su famoso Tratado de Derecho Penal . Se desempeñó en la justicia nacional y provincial. Fue convencional constituyente en la reforma constitucional de 1994.
Independencia Su designación en la Corte fue propuesta por Néstor Kirchner, pero dio muestras de que no sigue ninguna directiva política; demostró que se puede integrar el tribunal con coherencia y autonomía y, por otra parte, transformar una mirada distinta en un aporte.
Casi un provocador Sus ideas sobre la inseguridad, por ejemplo, son la contracara del discurso de la mano dura, pero se basa en argumentos jurídicos que técnicamente, y a la luz de la experiencia de los países más desarrollados, son difíciles de refutar y funcionan como detonantes de un saludable debate.

Basta Ya de Reconocimientos al Tandeo

La Corte de Apelaciones de Santiago, en inédito fallo, ha confirmado una resolución de exclusión de prueba, apelada por el Ministerio Público, por considerar que el reconocimiento fotográfico, sin las adecuadas condiciones, afectaba derechos fundamentales del imputado. Enhorabuena por el Ministro Dahm –nuevo Presidente de la Corte- quien junto al Abogado Integrante Pozo, sostuvieron que “Tercero: Que el sustento de la prueba excluida, al tenor de la resolución que se pretende impugnar, es la vulneración de garantías fundamentales tanto en que se infringiría el derecho a defensa, mediante la afectación de derechos fundamentales y, por otro lado, la declaración de los testigos con relación a la identificación o participación del imputa do debe ajustarse a estándares mínimos de garantías. Que en la especie, se fundamenta de modo lato por el juez a quo la exclusión de las pruebas señaladas, las cuales comparte ésta Corte, en la medida que estima qué efectivamente existe una afectación al derecho de defensa en cuanto los reconocimientos fotográficos no fueron realizados de acuerdo a los parámetros establecidos por el sistema, como asimismo, el reconocimiento en ruedas de imputados, no se realizó con la debida diligencia, toda vez que el sustrato probatorio que recae sobre el órgano persecutor debe tener no sólo un contenido en cuanto a su finalidad, sino que también requiere un peso específico de índole argumentativo, de forma tal que los presupuestos fácticos probados han de requerir una metodología y secuencia, que la defensa deba estar en condiciones de controvertir en el juicio; Cuarto: Que, el derecho a defensa implica la posibilidad que el defensor controvierta en el juicio el hecho punible, como asimismo, la participación del imputado, circunstancias estas que en el caso en comento no aparecen resguardadas con los estándares necesarios para que se garantice una real controversia en la dilucidación del ilícito de que se trata, de forma tal, que el imputado pueda desvirtuar de acuerdo a la normativa vigente los cargos que se le atribuyen, más aún, siendo una materia esencial del nuevo proceso penal vigente”
Si bien el fallo no es lo suficientemente innovador en cuanto a establecer el baremo a través del cual estas diligencias, a saber, el reconocimiento fotográfico y el reconocimiento en rueda de imputados deben realizarse, al menos permite concluir, cosa que a estas alturas es algo INNEGABLE, que dichos procedimientos hoy día se realizan con absoluta arbitrariedad y sin el respeto mínimo al debido proceso.

Vea el fallo de la Corte de Apelaciones de Santiago

Vea la resolución del Magistrado Gallardo que excluyó la prueba del Ministerio Público

UN EX POLICIA LO RECONOCE!!!!!! HAY QUE INVESTIGAR PARA DETENER Y NO DETENER PARA INVESTIGAR

Jorge Donoso, ex jefe de interceptaciones telefónicas de la PDI, en entrevista concedida a El Mercurio, sostuvo que en la Investigación del Registro Civil no se ha conseguido nada. Sostuvo, además, una falta de investigación, falta de seriedad del Ministerio Publico.

Louk Hulsman, In Memoriam

Quienes hemos tenido la suerte de conocer al Prof. Louk Hulsman no podremos —con seguridad— dejar de relacionar su conducta de vida con la de un predicador convencido. Ese extraordinario ser humano —gran amigo de LH— que es Nils Christie solía criticarle a su amigo Louk su escasa vocación por la producción de obras y trabajos escritos al estilo de la Academia. Ello no significa que el Prof. noruego Nils Christie no fuera un activista consistente con su provocativa pero rigurosa producción académica publicada. Los últimos días de enero de 2009, este gran señor que fue Hulsman, falleció. Deja un vacío difícil de llenar, pues siempre ha sido un ser humano tremendamente especial, lleno de vida, comprometido, que absorbía la energía inagotable de los más jóvenes para mantenerse joven, tanto él como sus ideas. Irreverente, carismático, jamás predecible, dejó profundas influencias en la manera de pensar y ver a la justicia penal como un problema en sí misma en quienes lo leyeron, lo escucharon y debatieron con él. Nadie dice que la propuesta abolicionista sea políticamente viable, pero no se puede dejar de reconocer que su inmenso potencial crítico ha conmovido y sacudido con resultados difícilmente cuantificables las justificaciones tradicionales del derecho represivo. Y ése es el terrible valor del movimiento abolicionista, su efecto devastador sobre presupuestos, dogmas y verdades que, de tanto ser repetidos, no han sido cuestionados. Es por eso que no es posible ver al derecho penal mínimo como un estado anterior del abolicionismo. Su diferencias no son cuantitativas, son cualitativas. Lo que distingue a los abolicionistas penales radicales es que ellos tienen como único fin que los aglutina un fin un tanto exótico: la destrucción de su objeto de estudio. Para recordarlo, en el próximo post publicamos la traducción de un trabajo suyo de hace muchos años que tuvimos el gusto de traducir.